jueves, 1 de diciembre de 2011

"Tienes que portarte bien con tus compañeeros..."



De nuevo mi mano se desliza disimuladamente hacia mi (nueva) funda donde guardi mi cámara, la Nanocam. Y es que basta con mirar un poco alrededor para ver algo interesante que inmortalizar. Bueno, sobre todo si caminas por las calles de Singapur.
Y es que llevaba ya como quince minutos viendo esta escena maternal, en la que madre e hijo llevaban ya como quince minutos hablando sin parar, a saber de qué.
Si nosotros percibimos nuestra propia vida como una película muy larga, compleja, con idas y venidas, altiBAJOS, penas y alegrías… Qué vértigo (y qué maravilla) mirar a tu alrededor y ver que cada persona desconocida que ves tiene una historia así detrás.